La psicología es para los que quieren un cambio real en el mundo
Una deuda que tenía pendiente durante varios años era aprender más sobre por qué el mundo es como es y cómo ayudar a los demás cuando lo necesitan. Me gustaba lo social, me informaba de lo que sucedía día a día, y por otro lado, estaba interesado en inscribirme en algún curso de coaching (gracias a Dios no lo hice). Hasta que un día, en pandemia, de la nada, me matriculé en una universidad y elegí la carrera de psicología, pensando que, si al final no cumplía mis expectativas podría dejarlo sin problemas. Y fue ahí cuando empezó una de las experiencias más significativas que seguro tendré.
Para resumir esa parte de la historia e ir al grano, contaré que, hasta la mitad de mi formación la carrera me parecía tener una enseñanza esencial y necesaria por parte de la universidad. Las docentes eran buenas profesionales, pero la exigencia, típica de una universidad privada, era básica y complaciente con sus estudiantes. Hasta que llegaron algunos catedráticos que te hacen ver la perspectiva vocacional no solo de la forma en que te tiene que gustar lo que haces, sino que debes hacerlo bien y ser el mejor en lo que te dediques.
A partir de esas experiencias caí en cuenta de que para muchos la psicología parece una carrera fácil; total, para las personas, la psicología es escuchar a los demás y darles consejos, y eso no parece complicado. O que la sociedad piense que solo vas al psicólogo cuando estás «loco», son prejuicios que empezaba a detestar porque la psicología es mucho más.
Y es que no simplemente se basa en escuchar problemas, en dar orientación, en aplicar un test y diagnosticar. Esas acciones ni siquiera forman parte elemental de lo profesional. Lo que realmente importa son algunos aspectos básicos que debe tener todo estudiante de psicología, los cuales son:
- Una «madurez» emocional y de pensamientos que puedan orientar a la toma de buenas decisiones, que contribuyan a nuestro bienestar. Es decir que, si eres un jovencito o señorita que tiene problemas en casa, que se ilusiona rápido, que necesita afecto o que no puede reconocer sus emociones, probablemente te pierdas en conocimientos centrados en teorías y acciones de investigación, mas no en el desarrollo personal propio. Si buscas el bienestar pasajero, pues no estudies psicología, simplemente ve a un buen profesional de la salud mental.
- Tener una gran empatía con los demás. Noté que hay bastante individualismo en estas nuevas generaciones, donde solo importa su bienestar, incluso a costa de los demás. Si creemos que seríamos buenos profesionales de esa forma, probablemente terminemos siendo mediocres, dado que esta carrera tiene un propósito magnífico de velar por la salud mental de la sociedad.
- Tener un conocimiento teórico amplio. Es ahí cuando veo lo esencial que fue aprender de la carrera de comunicación. El saber de muchas cosas podrá darte un mejor panorama de cómo comprender a las personas y a la sociedad, sus ideales, necesidades, sus sentimientos y sus acciones.
- Leer mucho, es algo que parece básico y fácil de lograr, pero si no estamos acostumbrados a un hábito constante de lectura de seguro terminaremos siendo ajenos a la sabiduría y de mente cerrada. Descubrir teorías, conceptos e investigaciones es primordial para tener un bagaje que nos permita desarrollarnos sobre un sustento de conocimiento objetivo.
- La psicología tiene como base la investigación. Si creemos que es una carrera fácil, estamos equivocados. Aprender a experimentar, a realizar marcos teóricos, a discernir conceptos, a plantear estudios, es pan de cada día. Pero, sobre todo, es fundamental saber observar y entrevistar.
- Atreverse a conocer personas y experiencias de todo tipo potenciará la apertura mental para profundizar más en las respuestas de lo que la sociedad quiere y tiene. Si somos clasistas o existe la soberbia de no experimentar nuevas situaciones, nos detendrá en la misión profesional; claro está que estas situaciones deben vivirse con responsabilidad y cautela.
- Para finalizar, puedo dar más puntos de vista; no obstante, acabaré con lo más importante: una correcta elección vocacional. La psicología no es para gente que no lee todos los días, para los que tienen conflictos emocionales constantes, para los que no están dispuestos a callar para escuchar. A los que piensan que es fácil, no pueden estar más equivocados. La psicología es para los que quieren un cambio real en el mundo.
