Construyendo una reputación
Entendamos a la reputación como el concepto o idea que tienen los demás acerca de las condiciones o cualidades que posee una persona u organización. En este sentido es imprescindible disponer de buenos aspectos de imagen y comportamiento para generar una buena reputación y así formar excelentes personas o instituciones.
Como siempre destaco que lo primero y primordial que debemos formar en nosotros mismos es la coherencia de principios y valores que deben ser el pilar de comportamiento en cada uno. Respecto a eso es necesario tener bien presente el respeto, la dignidad, la honestidad y el amor para distinguirnos como seres de buena formación. Sin embargo mi realidad parece que fue otra, porque no hubo esa mentalidad desde siempre y años atrás era todo lo contrario a lo que soy ahora.
Cada día crecemos como personas, mejoramos muchos aspectos de nuestra personalidad y carácter gracias al aprendizaje diario que enfrentamos. Nunca dejamos de aprender.
No solo se trata de verse mejor o lucir maravillosamente radiante, hay otras posturas que también son necesarias como por ejemplo el buen trato hacia los demás, el control de emociones y sentimientos para poder analizar mejor y tomar buenas decisiones, la entrega y compromiso hacia algo que nos apasiona, el entendimiento de forjar una mejor sociedad con nuestra ayuda. Así existen muchas formas en las cuales vamos aprendiendo a formarnos cada vez mejor y que llegué a entender.
A través de una excelente reputación se puede manipular masas pero esa no es mi intención. Lo que busco es mejorar cada día como persona y así poder contribuir en algo hacia los demás con las enseñanzas que poseo. Se que aún falta mucho por descubrir pero lo importante es la predisposición que le pongamos a querer mejorar.
