Honestidad y verdad: Fundamentos de confianza
Honestidad y verdad están ligados a un principio de sinceridad esencial que posee el ser humano desde su nacimiento; sin embargo con el pasar de la vida se va perdiendo la integridad de la moral y lo correcto.
Honestidad y verdad como base de la confianza
La verdad representa el juicio con que alguien se predispone a actuar, la falta de este razonamiento o acción puede significar mala información que ocasiona problemas éticos y morales. Por consiguiente el principio de verdad es su magnificencia representa la honestidad el cual es el buen accionar y pensar de acuerdo a lo real y tangible, sin manipulación de los hechos para beneficio de algún tipo de interés.
La honestidad puede dar paso a la confianza que es un aspecto importante, y que hace mucha falta en esta sociedad. En cada persona debería existir esa base de pensar y actuar de forma transparente para construir una buena integridad y de esa manera formar una sociedad con valores morales.
El ser honesto también implica pensar, hablar y actuar coherentemente de acuerdo a nuestros valores formados, tratando de buscar igualdad y justicia sin perjudicar a los demás y rescatando las bondades de las personas. La honestidad nos da ese respaldo de moralidad que hace que alguien se convierta en sincero y admirable por su forma de actuar.
La falsedad y el engaño son condenable en todos los credos y más aún en la dignidad de una persona, porque su integridad y reputación se va perdiendo cada vez que usa la manipulación de la verdad para modificar la realidad a favor de intereses propios. Además que los afectados ya no tendrán esa disposición de confianza en el que no muestra veracidad. Como diría Friedrich Wilhelm Nietzsche “Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti”.
