Narciso lleva mucho tiempo, aproximadamente 15 años, dedicándose a la música. El instrumento que ejecuta es la guitarra, y a pesar de tener un dominio adecuado, del cual emanan melodías emotivas, él se siente desmotivado debido a la exagerada cantidad de veces que tuvo que escuchar y repasar las mismas canciones. Estas canciones no son disonantes; es más, forman parte del folclore de su ciudad. Sin embargo, Narciso preferiría cambiar de estilo musical por algo más inspirador, dramático e imponente.
Hace algunos meses empezó a escuchar música rock de los años 70, 80 y 90. Los grupos que han despertado su interés son aquellos que marcaron toda una generación, como The Police, Roxette, R.E.M., U2, entre otros, que están presentes en su lista de reproducción favorita en Spotify. Dejando así de lado las canciones que tuvo que aprenderse en guitarra de la última década.
Además, le interesa aprender a tocar otros instrumentos, como el violín, característico por su complejidad y su sonido fino; el bajo electrónico, que dota a las canciones de un cuerpo y alma en cada género musical; aunque eso será más adelante.
Para sacarle provecho a esta habilidad de ejecutar la guitarra, Narciso estuvo en el ámbito comercial de la música folclórica, amenizando compromisos sociales. En estos eventos, a las personas reunidas en festividades no les importaban las historias que cada canción contaba; solo les importaba que la melodía fuese bailable, con la cual pudieran expresar su alegría conjuntamente con la embriaguez de beber algún licor popular.
Llegó a un punto en el que se cansó de este tipo de rutinas y decidió dejar de lado este ambiente musical para dedicarse a disfrutar, como buen oyente, la música rock. Poco a poco, empezó a aprender a tocar las canciones que su corazón, pero sobre todo su mente demandaban. De seguro con el tiempo pasará otros 15 años disfrutando de este género, hasta que la rutina haga que se canse del mismo; lo cual es típico de Narciso.



