Raíz es una película que refleja una realidad que ocurre en algunos lugares del Perú, donde la minería o la extracción de recursos puede traer no solo consecuencias ambientales, sino también culturales, económicas y hasta emocionales para las partes involucradas.
Esta película, que utiliza el idioma quechua para contarnos un drama, está dirigida por Franco García y fue estrenada en octubre en el Perú. Narra la historia de Feliciano, un niño que vive en las alturas de la sierra y que ama tanto el fútbol como a sus fieles compañeros Ronaldo y Rambo (una alpaca y un perro, respectivamente), con quienes pasa parte de su tiempo contándoles historias no solo de su día a día, sino también cómo el Perú logra la hazaña de clasificar al Mundial de Rusia 2018.
Asimismo, la otra cara de la moneda —y lo que convierte a esta cinta en un drama— es que Feliciano se ve inmerso en un conflicto social, en el que los miembros de su comunidad se oponen a la imposición de la minería para la explotación de sus recursos.
La trama transcurre, por un lado, mostrando cómo los pobladores y Feliciano se apasionan por el deporte del fútbol y siguen atentamente los partidos de la selección; pero, por otro lado, se presentan discusiones, intereses y acciones que evidencian las discrepancias entre el cuidado del medio ambiente y la codicia por explotar minerales en busca de una mejor economía. Para que los intereses económicos prevalezcan, la historia también muestra cómo algunos personajes intentan persuadir a los pobladores para que abandonen sus tierras, coaccionándolos e incluso acribillando a algunas alpacas como advertencia de que podrían tener consecuencias mayores.
A pesar de ser una obra de ficción, esta película muestra un lado muy real del país, donde los pueblos y comunidades se ven marginados y condicionados por un poder económico que, bajo la consigna de obtener mayores ganancias, aprovecha los recursos no renovables. Esto no solo contamina el medio ambiente, sino que también afecta la biodiversidad, elimina actividades laborales como la agricultura o la ganadería de los comuneros y genera un impacto social que muchas veces no es considerado por las empresas.
Recomiendo esta película no solo por los bellos paisajes logrados por el equipo de realización, sino también porque nos sensibiliza frente a las verdaderas prioridades del desarrollo en el Perú. No todo debe ser dinero o riqueza; debemos entender que el medio ambiente nos brinda recursos que, si no se cuidan o no se mide su impacto, podrían agotarse, llevándonos a la pérdida de biodiversidad y a daños irreparables en las comunidades y su valor cultural y colectivo.

