Todo inicia con la más bella de las sensaciones ocurridas en el momento menos esperado de la existencia y cuándo crees que ya no volverás a sentir más lo hermoso de la vida. Ese instante en que descubres que tu sueño más perfecto se convirtió en la persona ideal que llegó en el momento preciso para mostrarte lo distinto que puede ser el mundo y la vida a su lado.
Sensaciones ocurridas
La belleza de una mujer puede conquistar cualquier corazón por más indómito y frío que puede tener un hombre. Su mirada profunda y risueña encubre a una mujer distinta a las demás, que tiene una conexión muy fuerte con mi ser. Mis expresiones anunciaban tensión y nerviosismo sin embargo la fuerza de voluntad por querer descubrir su forma de ser fue un estímulo para impulsarme y dirigirme hacia ella tratando de ser lo más amable y seguro posible.
El resultado como lo esperaba fue el inicio de una simpática y sincera amistad que poco a poco se convirtió en algo más profundo como es el amor. O tal vez ya estábamos predestinados a amarnos desde el primer momento y el encuentro sólo fue un motivo peculiar para empezar a ser felices.
Todas las sensaciones ocurridas en ese primer momento fueron el resultado de la química del amor que no cualquier persona me hace sentir, es más sólo una mujer con quien tenga una armoniosa conexión puede descubrir en mí muchos aspectos desconocidos y que poco a poco los fui percibiendo.
Momentos inolvidables desde el primer día se fueron construyendo con el pasar del tiempo y estoy convencido que no será una felicidad pasajera sino algo que va llegar a trascender a través del tiempo por lo significativo de ciertas vivencias y los hechos trascendentes que podemos lograr juntos en un mundo tan común en el cual somos tan extrañamente distintos.



